
Galicia y la pesca están unidas desde hace siglos, desde los romanos, que convirtieron la pesca en una importante actividad económica de la que quedan todavía hoy en día restos arqueológicos como las salinas, pasando por la llegada de los primeros industriales catalanes que hicieron prosperar las fábricas de salazón primero y las conservas en aceite después, y, finalmente la industria del congelado en la que Galicia es pionera.
Hoy en día Galicia es una potencia mundial en industria pesquera, pero es sin duda el pescado fresco el principal atractivo de nuestra gastronomía, ya que son innumerables los puertos salpicados a lo largo de todo nuestro litoral y en los que se descarga a diario una enorme variedad de especies de una frescura y calidad inmejorable. El repertorio de especies de interés culinario es enorme, desde la merluza, el peixe sapo, el rodaballo, besugo, o las mas modestas sardinas, caballas o jureles, pasando por los cefalópodos como el pulpo o el calamar, los crustáceos, con la centolla, la nécora, el buey o el bogavante, y los bivalvos, almejas, mejillón, croques,…
La recientemente creada marca de calidad “pescadeRías” y la denominación de origen “Mexillón de Galicia” contribuyen a fomentar el consumo de estos productos y a asegurar la calidad del producto que llega al consumidor.

